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mayo 27, 2026Pedir un presupuesto de traducción jurídica debería ser una gestión de cinco minutos, pero suele convertirse en una conversación de ida y vuelta: faltan datos, sobran supuestos y al final llega un número que no se puede comparar con el de otra agencia. El problema casi nunca es el precio. Es que el encargo no se ha definido bien antes de pedirlo. Con cuatro o cinco datos claros, el presupuesto sale cerrado, comparable y sin sorpresas.
- Jurídica o jurada: la primera pregunta que conviene resolver
- Los datos que toda agencia necesita para presupuestar bien
- Cómo se calcula el precio
- Lo que debería incluir un presupuesto bien hecho
- Errores frecuentes al pedir presupuesto
- Cómo trabajamos el presupuesto en Connecting Translations
- Antes de pedir presupuesto
Jurídica o jurada: la primera pregunta que conviene resolver
Antes de pedir nada, conviene tener claro si necesitas una traducción jurídica o una traducción jurada. No es lo mismo y el precio cambia.
- Traducción jurídica. Documentos con contenido legal (contratos, sentencias, dictámenes, escritos) traducidos por una traductora especializada en derecho. No lleva sello ni firma oficial. Sirve cuando el documento se va a usar entre las partes, en un despacho o internamente.
- Traducción jurada. La hace una traductora habilitada por el MAEC, lleva su sello y firma, y tiene validez ante autoridades públicas: registros, notarías, juzgados, administraciones, embajadas.
Si el documento se queda dentro de la operación, basta con jurídica. Si va a una autoridad, necesitas jurada. Pedir jurada por defecto «por si acaso» encarece el encargo y alarga los plazos sin aportar nada.
Los datos que toda agencia necesita para presupuestar bien
Una agencia seria no puede dar un precio cerrado sin esta información. Si te lo dan sin tenerla, lo más probable es que el presupuesto cambie a mitad del proyecto.
- El documento, no una descripción. «Un contrato de unas 20 páginas» no sirve. El recuento real cambia mucho según maquetación, tablas y anexos.
- Combinación de idiomas exacta. No es lo mismo español a inglés que español a inglés británico para un trámite en Reino Unido.
- Uso final del documento. ¿Va al Registro Mercantil? ¿A una autoridad extranjera? ¿Es para uso interno entre las partes? De ahí depende si necesita jurada, apostilla o legalización.
- Plazo real. No el deseable, el real. Una urgencia de 48 horas tiene un coste distinto a una entrega en una semana.
- Formato de entrega. PDF firmado, Word editable, jurada en papel o con firma electrónica reconocida. Cada opción tiene implicaciones de plazo.
Con esos cinco datos, el presupuesto sale en horas y no cambia después.

Cómo se calcula el precio
El precio de una traducción jurídica no es arbitrario, aunque entre agencias varíe. Suele depender de cuatro factores:
- Volumen. Se mide en palabras del documento original, no en páginas. Una página puede tener 150 palabras o 600.
- Combinación de idiomas. Las combinaciones poco habituales o que requieren traductora jurada en idiomas con pocos profesionales habilitados son más caras.
- Especialización del contenido. No es lo mismo un contrato de arrendamiento estándar que un share purchase agreement con cláusulas societarias complejas.
- Plazo. La urgencia tiene un recargo real, porque obliga a reorganizar la carga de varias profesionales.
Si un presupuesto no desglosa estos factores, conviene pedirlo desglosado. Eso permite comparar con otra agencia sin estar comparando peras con manzanas.
Lo que debería incluir un presupuesto bien hecho
Un presupuesto cerrado de traducción jurídica debería decirte, sin que tengas que preguntar:
- Qué se traduce exactamente: documentos, número de palabras y combinación lingüística.
- Qué tipo de traducción es: jurídica, jurada o mixta (parte jurada, parte no).
- Plazo de entrega con fecha concreta, no «entre 5 y 7 días».
- Formato de entrega y, si es jurada, si va en papel, con firma electrónica reconocida o ambas.
- Precio cerrado, IVA incluido, sin «según volumen final».
- Qué incluye la posventa: revisión de cambios, anexos posteriores, dudas del despacho receptor.
- Apostilla y legalización, si hace falta, gestionadas o no.
Si falta alguno de estos puntos, el riesgo es tuyo, no de la agencia.
Errores frecuentes al pedir presupuesto
Lo que solemos ver:
- Pedirlo sin el documento. «Es más o menos así de largo» produce presupuestos imposibles de cumplir. Cualquier agencia seria pedirá ver el original antes de dar un número.
- No saber para qué se va a usar el documento. Si descubres a mitad de proyecto que necesitabas jurada, tienes que rehacer el trabajo.
- Pedir solo precio. Comparar tres presupuestos por precio, sin mirar plazo, formato ni qué entra en posventa, lleva a contratar el más barato y pagar la diferencia en tiempo después.
- No avisar de los anexos. El documento principal y los seis anexos suelen llegar por separado. Si la agencia no los ve al principio, el presupuesto se queda corto.
Cómo trabajamos el presupuesto en Connecting Translations
Nuestro proceso busca evitar precisamente esas idas y venidas:
- Recibimos el documento (o documentos) y los datos básicos: idiomas, uso final, plazo deseado.
- Confirmamos el tipo de traducción que necesitas: jurídica, jurada o mixta. Si tenemos dudas sobre el uso final, te lo preguntamos antes de presupuestar.
- Enviamos un presupuesto cerrado el mismo día, con plazo y precio fijos. Sin «depende del volumen final».
- Si hace falta apostilla o legalización, lo gestionamos en paralelo y lo incluimos en el presupuesto.
- Posventa incluida. Si después de la entrega aparece un anexo, una corrección del despacho receptor o una versión actualizada, lo integramos sobre lo ya traducido sin volver a empezar.
Para encargos recurrentes (despachos que nos envían documentación con frecuencia, empresas que están preparando una operación o una internacionalización), trabajamos con paquetes cerrados o tarifas marco. Eso ahorra una negociación cada vez y mantiene la coherencia terminológica entre encargos.
Antes de pedir presupuesto
Cuatro cosas que ahorran tiempo a las dos partes:
- El documento completo, con anexos.
- Combinación de idiomas exacta y, si aplica, variante (inglés británico, francés de Bélgica, etc.).
- Para qué se va a usar el documento traducido.
- Cuándo lo necesitas, con fecha real.
Con esto te damos un presupuesto cerrado y un plan de entrega.
Si necesitas un presupuesto y prefieres no perder tiempo con formularios largos, mándanos el documento y los cuatro datos de arriba. Te respondemos el mismo día con precio y plazo cerrados.





