
Caso real: una mala traducción que bloqueó una operación internacional
agosto 12, 2026
Qué documentos se traducen en un proceso de compliance internacional
agosto 26, 2026Estás revisando un contrato internacional y te encuentras dos cláusulas casi al final, una detrás de la otra: governing law y jurisdiction. Parecen decir lo mismo, y ahí empieza el problema. La traducción de governing law y jurisdiction confunde incluso a equipos con buen inglés, porque en español las dos suenan a «qué ley y qué tribunal».
Cada una responde a una pregunta distinta, y pueden apuntar a países diferentes dentro del mismo contrato. Te contamos qué dice cada cláusula, cómo se traduce al español jurídico y qué errores cambian su alcance.
Qué dice la cláusula de governing law
La cláusula de governing law determina qué derecho rige el contrato: con qué normas se interpretan sus cláusulas, cómo se valora un incumplimiento y qué remedios caben. En un acuerdo entre una empresa española y una británica, esta cláusula puede someter el contrato al derecho inglés, al español o al de un tercer país.
En español se traduce como ley aplicable o derecho aplicable. La segunda opción suele ser más precisa, porque law abarca aquí el ordenamiento entero y no una ley concreta. Muchos despachos usan directamente «legislación aplicable» en sus modelos.
Conviene fijarse también en si la cláusula excluye las normas de conflicto de leyes (conflict of laws rules). Esa exclusión impide que el derecho designado remita a su vez al de otro país, y se traduce como «con exclusión de sus normas de conflicto de leyes».
Qué dice la cláusula de jurisdiction
La cláusula de jurisdiction determina qué tribunales conocerán del litigio si las partes acaban en los juzgados. Habla de foro, de competencia judicial y de dónde se pleitea. Nada de eso afecta al derecho con el que se interpretará el contrato.
En español se traduce como jurisdicción competente o, con más frecuencia en los modelos españoles, como una cláusula de sumisión: «las partes se someten a los juzgados y tribunales de Madrid». Dejarla en «jurisdicción» a secas pierde ese matiz.
Conviene distinguir además entre exclusive jurisdiction y non-exclusive jurisdiction. La primera obliga a litigar solo ante esos tribunales («sumisión exclusiva»); la segunda permite acudir a otros («sumisión no exclusiva»). Confundirlas cambia por completo la estrategia procesal de las partes.
Dónde está la diferencia entre governing law y jurisdiction
Governing law y jurisdiction responden a preguntas distintas: la primera, con qué normas se lee el contrato; la segunda, ante qué tribunal se discute. Y pueden señalar países diferentes dentro del mismo documento.
Es perfectamente posible que un contrato se rija por derecho inglés y, a la vez, someta los litigios a los tribunales españoles. Un juez español aplicaría entonces derecho inglés, con la prueba del derecho extranjero que eso exige. Traducir las dos cláusulas como si dijeran lo mismo borra esa arquitectura y puede dejar a una parte litigando donde no quería.
Este cruce aparece a menudo en operaciones internacionales. Lo vemos al revisar las cláusulas contractuales habituales antes de una firma, cuando el contrato ya viene cerrado y solo queda traducirlo bien.

Cómo se traducen al español jurídico
Estas son las equivalencias que usamos y las que conviene fijar en el glosario de la operación antes de empezar:
- Governing law → ley aplicable o derecho aplicable.
- This Agreement shall be governed by… → «el presente contrato se regirá por…».
- Jurisdiction → jurisdicción competente; en cláusula, sumisión a los juzgados y tribunales de…
- Exclusive jurisdiction → sumisión exclusiva; non-exclusive → sumisión no exclusiva.
- Venue → fuero o sede del procedimiento, según el contexto.
- Without prejudice to → «sin perjuicio de», nunca «sin prejuicio».
Fijar estas equivalencias por escrito evita que el mismo término aparezca de tres formas distintas en el mismo expediente. Puedes partir de nuestra plantilla de glosario jurídico y ampliarla con los términos del contrato.
Errores frecuentes al traducir estas cláusulas
Los que más nos encontramos al revisar contratos que ya vienen traducidos:
- Traducir jurisdiction como «ley aplicable» y fundir las dos cláusulas en una sola.
- Perder el carácter exclusivo de la sumisión, que decide si una parte puede demandar en otro país.
- Olvidar la exclusión de las normas de conflicto de leyes, lo que abre la puerta a un reenvío inesperado.
- Traducir court por «corte» en lugar de «tribunal» o «juzgado», un calco que resta credibilidad al documento.
- No indicar qué versión lingüística prevalece cuando el contrato es bilingüe.
Cualquiera de ellos puede acabar en un litigio sobre dónde y con qué derecho se pleitea, antes incluso de entrar en el fondo del asunto. Lo desarrollamos en términos contractuales que generan litigios por mala traducción. Y sobre los conceptos que conviene no traducir literalmente, lo vemos en qué no traducir nunca literalmente en comunicación legal interna.
Traducimos tus contratos con cada cláusula en su sitio
En Connecting Translations traducimos contratos internacionales con traductoras especializadas en derecho, que conocen el common law y el derecho continental y saben qué hace cada cláusula. Mantenemos el glosario de tu operación para que la ley aplicable y la sumisión digan siempre lo mismo en todos los documentos.
Si tienes un contrato sobre la mesa y quieres asegurarte de que estas cláusulas dicen en español exactamente lo que dicen en inglés, escríbenos. Te damos plazo y presupuesto cerrados el mismo día, y revisamos el contrato completo para que ninguna cláusula quede a merced de una interpretación.





